Blog Archive

Saturday, June 10, 2017

La piedra que se cruzó en mi camino a 200 km/h

 



Mi nombre es Antonio Maeso soy piloto de carreras y escribo esto durante mi séptimo tete de la Isla de man. Lo hago en la esperanza de que quizá sea de alguna ayuda para mis compañeros pilotos tanto del Tourist Trophy de la Isla de Man como del ManxGP y para cualquiera en general que venga a correr al circuito de la montaña los próximos años.

Fue exactamente hace cuatro años, era un domingo 2 de junio de 2013 en la carrera de super bike del TT de la Isla de MAN. El tiempo había estado jugando su papel y la primera carrera de la semana se había pospuesto un día del sábado al domingo. Eso era bueno para mí. La carrera de super bike del TT es de largo la que más estresa y demanda físicamente ya que vienes de dar un determinado número de vueltas durante los entrenos pero nunca con el ritmo tan tremendo que se exige en una carrera de seis vueltas con la super bikes en ese circuito.

Mi BMW de serie todavía era más rápida que yo en ese punto de la semana ya que venía de una semana muy difícil de entrenos y de la Northwest 200 debido a que me había perdido mi entrenamiento el último mes debido a una costilla rota que me hice jugando al baloncesto justo unos 30 días antes de desplazarme a Irlanda del Norte. Sabía que esa carrera de super bike iba ser un punto de inflexión porque a partir de entonces y debido al entrenamiento que supondría lo que ya había pasado más esa carrera de super bike, me encontraría cada vez mejor y podría ser un gran resultado en el senior TT que es para lo que estaba trabajando.

 

Como era habitual, mi velocidad iba aumentando con las vueltas así que conseguí dejar atrás al piloto Ian Mackman y su Norton después del segundo repostaje y meterme entre los 20 primeros de nuevo. Recuerdo que estaba acercándome a la curva llamada de gooseneck en la sexta vuelta de la carrera cuando noté que necesitaba usar mi último recambio de cubre pantalla pero que no pude encontrar. Lo intenté de nuevo al inicio del Mountain mile y me di cuenta de que en realidad se había caído y ya no estaba en la pantalla. Esto realmente me disgustó mucho ya que normalmente en la última vuelta de las carreras doy el todo por el todo y además me encontraba bien clasificado y quería terminar lo más arriba posible. Al final de la milla de la montaña pensaba que me había auto convencido de que, debido a la baja visibilidad y el cansancio que acumulaba, lo sensato era bajar el ritmo y terminar las cinco o seis millas que me quedaban para terminar la carrera de la forma más segura y tranquila posible y así mantener mi 19ª posición hasta la bandera cuadros.

 

Hay una curva a derechas llamada Casey's que resulta estar justo antes de la de izquierdas llamada Black Hut que a su vez es la anterior de la famosa Verandah (donde la famosa caída de Conor Cummings), y que tiene una pequeña casita refugio en la parte izquierda para los banderas y un bordillo pintado de blanco y negro en la salida de la misma. Aquí arriba tenéis una foto para que os situéis, está tomada en sentido contrario al que se rueda en el circuito, lo que indica la flecha y la línea roja de la trazada que tome 'equivocadamente'.

Para el momento en el que me acercaba a esa curva pensaba que había aceptado mi propio predicamento de no ponerme en problemas en las últimas millas que quedaban de la carrera, pero, extrañamente, mi mano derecha no parecía actuar en consecuencia. El cansancio empezaba a hacer mella y, aunque mi mano derecha seguía manteniendo el gas completamente abierto, me di cuenta rápidamente de que estaba fuera de la línea correcta para acometer la mencionada curva, ya que me encontraba en mitad de la carretera cuando tendría que haber estado en la parte izquierda de la misma. Como digo, el cansancio y la pocas visibilidad, ya que llevaba la pantalla completamente cubierta de mosquitos, eran dos factores que me tenían que haber prevenido de tomar la decisión que estaba apunto de decidir. Pensé "bueno, si normalmente en esa curva siempre dejo un espacio de 1 m a la parte interior en la que solo parece haber unos pequeños montículos de tierra con hierba, puedo esta vez usar un poco de ese espacio para compensar que estoy un poco fuera de trazada y así mantener mi velocidad de paso por curva sin comprometer la salida y no meterme contra el bordillo exterior saliendo de la misma". En la siguiente foto tenéis lo que se ve a la salida de la curva en el sentido de giro del circuito.

 

 Todo esto ocurría en décimas de segundo, como se puede imaginar, así que la decisión incorrecta fue tomada instantáneamente. Me fui hacia el interior de la curva bastante más adentro de lo normal pero estaba todavía en el asfalto y, a pesar de la posibilidad de barrer un poco con mi rodilla la hierba y la tierra, estaba consiguiendo pasar por la curva y aproximadamente en el ápice de la misma ya encaraba la salida cuando de momento escuché...

Boom! Levantar un poco de polvo y tierra con la rodilla nunca había tenido ese sonido...

Así que como digo, cuando estaban en interior de la curva en el ápice ya empezando a encarar la salida escuché ese sonido tremendo y no te el movimiento que desestabilizó la moto lo suficiente para que dirigiera de frente a chocarme contra el bordillo que había a la salida y consecuentemente la montaña. Instintivamente conseguí mantener la moto en el último centímetro de asfalto que quedaba y salvar la caída tras lo cual, inmediatamente, empecé a notar un dolor y un bloqueo que me subía de la cintura hacia arriba mientras eche un vistazo a la pierna derecha y constante de que la rodilla y mi tobillo estaban cada uno mirando para un sitio diferente...

"Bueno, te has destrozado la pierna. ¿Y ahora qué? Bueno, el siguiente pensamiento no fue exactamente la respuesta a esa pregunta si no... ¡madre mía, no, no, no, no voy a poder terminar la carrera! ¡No por favor!

Al tiempo que me empezaba de sangrar y me bloqueaba tenía que pensar que hacer si directamente tirarme al suelo, con lo cual hubiese posiblemente perdido la pierna, o intentar pararme de alguna manera usando la pierna que me quedaba bien en la posición en la que me encontraba en la moto que no era precisamente sentado correctamente y centrado en la misma, además de con las pocas fuerzas que me quedaban después de una carrera en el TT de la Isla de Man a cinco vueltas y a una media de más de 200 km/h. Estaba acercándome ya a la curva Black Hut cuando conseguí ir bajando de marchas meterme en la hierba contar 123 Y poner mi pie izquierdo en el suelo y desconectar el encendido de la moto. Después, uno de esos pensamientos que quizá alguien pudiera pensar que no tendrían que venir la uno en ese preciso momento, 'bueno, ya está, se ha acabado, no vas a terminar la carrera, tampoco vas a terminar este TT, y casi seguro que es el final de tu carrera aquí en la Isla de Man. Lo has hecho lo mejor que has podido, pero hasta aquí has llegado"

 

Los banderas de la curva Verandah, la que hay justo después de Black Hut donde yo me detuve, eran los que estaban más cerca de mí pero ellos no me podían haber visto golpear con nada y simplemente pararme cuando entré en su radio visual y me puse a agitar la cabeza de arriba abajo golpeando el tanque de la moto de dolor. Pero claro, ellos, con la distancia, pensaron, con lógica, que se trataba de simplemente la rabia por posiblemente haber roto el motor. Cuando estuvieron lo suficientemente cerca de mí y pudieron oír mis quejidos de dolor y mi llamamiento de auxilio ya que me estaba desangrando, aceleraron la marcha e informaron a la dirección de carrera de que yo no parecía necesitar el camión escoba para recoger mi moto sino inmediatamente la ayuda medicalizada por helicóptero para salvarme la vida. A partir de ese momento tuve la maravillosa actuación de los banderas, dirección de carrera, los médicos que me dieron el primer auxilio antes de subirme al helicóptero, el hospital de la Isla de Man, el piloto que me llevó en avioneta de urgencia el día siguiente al hospital de Liverpool y por supuesto todo el equipo de médicos de aquella ciudad inglesa que fueron capaces de recomponer lo que parecía un puzzle imposible. Agradecido a todos ellos para siempre.

Bien, lo que me pasó a partir de ese momento ya creo que lo he contado en alguna otra ocasión y no es interesante para el propósito de esta entrada en mi blog, pero solo diré que me ha costado cuatro años volver a ser persona y ponerme de nuevo encima de una moto compitiendo de nuevo en el circuito de la montaña, lo que realmente nadie en ningún momento pensó que fuera posible que ocurriera. La mía ha debido de ser una de Los accidentes más graves ocurridos en la Isla de man de un piloto que no llegó a caerse de la moto.

   


Durante todo este largo tiempo he intentado pensar en que podría haber yo golpeado ahí para destrozarme la pierna de esa manera, para mí, en todas las veces que pasé por esa curva en mis carreras, no había nada que se pudiera golpear para que me pudiese haber hecho el terrible daño que me  produje. Aquí en esta foto siguiente tenéis una visión a unos 15 m de el interior y lo que hay en esa curva.

 

Durante este tiempo he hablado con muchas personas de la Isla de man y que tienen con mucho conocimiento del circuito y también con dos de los pilotos que posiblemente tienen más experiencia y conocen cada centímetro del mismo, como son mi amigo David Madsen Mygdal y el rey de la montaña John McGuinness. Ninguno de ellos era capaz de adivinar que podría haber ahí y que me hubiese cansado ese tremendo daño, y es que, en realidad, el peligro estaba escondido y al acecho de que llegase alguien para descubrirlo. Era muy difícil saber qué estaba ahí a no ser que específicamente fueras a la curva a buscarlo, como yo he hecho ahora en esta ocasión durante este TT 2017 en mi vuelta a la isla, y mucho menos que nadie fuera capaz de verlo cuando pasa con la moto a más de 200 km/h por esa curva.

Por lo que, evidentemente, yo tenía una deuda pendiente aparte de conseguir recuperarme al máximo y volver a la situación donde me encontraba cuando cometí ese error, cuál era investigar qué fue realmente lo que de golpe A que el 2 de junio que casi acaba con mi vida o me deja totalmente inválido para siempre.

 

Exactamente cuatro años después de aquel accidente fui personal y físicamente a aquella curva para esclarecer lo que ocurrió. Cuando lo descubrí lo entendí todo de inmediato. Prácticamente me caigo al suelo al verlo porque mentalmente sentí todo el dolor que sufrí en aquella caída, y en los cuatro años de recuperación, todo a la vez pero condensado en un segundo, en una imagen, en una sensación al ver y descubrir contra lo que impacté mi rodilla a más de 200 km/h. Cometí un error, sí, pero contra un peligro oculto y desconocido del circuito.

 Lo que golpeé, y que hasta he encontrado con la marca de mi rodilla en la parte superior, es una especie de lámina de hormigón de unos 10 cm de ancho y unos 40 de alto por 1 m de largo que está escondida y clavado en ese montículo de tierra con verde que jalona el interior de esa curva. En un circuito con miles de peligros yo tuve que encontrar uno de los más escondidos. Vete tú a saber el tiempo que llevará ahí y la razón por la que se pusiera, pero lo único que sé es que ha tenido que llegar este españolito para descubrirlo, será por nuestra herencia de descubridores...(en qué mala hora)

 

Escribo esta entrada en mi blog, que primero publiqué en inglés para que los que tienen poder para mejorar esta situación tuvieron la información en primer lugar, con la ilusión de que pueda servir de ayuda para mejorar, aunque sea un poquito, la seguridad de el que, por otro lado, es el circuito más fascinante y embriagador en el que cualquier piloto de motociclismo pueda soñar, pero para que sea un poco menos peligroso, por siempre jamás. 

Meses después de publicar el post que has leído más arriba, el 17 de agosto de de 2017 recibo un mail de una Marshall del TT que se ha preocupado por solucionar el tema. Kate Bandit Young ha subido a la montaña e intentado limpiar la zona para eliminar el mojón. De momento sólo ha conseguido hacerlo más visible y eliminar unos hierros (supongo que ferralla) que tenía adheridos. Además lo ha pintado de blanco. Kate dice que va a buscar ahora un martillo grande y volver a la montaña para intentar eliminar todo lo que pueda. Ninguna noticia de que el organizador ni el director del evento hubieran hecho nada al respecto desde prácticamente el inicio del TT cuando les di a conocer el descubrimiento. Suerte que nadie se ha dejado allí otra pierna aún. Os dejo la foto que me ha mandado. ¿Ahora da mucho más miedo, verdad? 


Antonio Maeso
Isla de Man
2 de Junio de 2017

Pictures: Antonio Maeso, Barry Clay, Google Earth, 



No comments:

Post a Comment

Estimado visitante de mi blog, Deja tu opinión o comentario para que todos podamos beneficiarnos de manera positiva y construir ideas enriquecidas de los temas tratados. Gracias de antemano.

Loading...